Sí, uno sueña, tiene intenciones, a veces se desbaratan cuando están ensayándose, y de ahí quedan dos caminos: conseguir una segunda mejor o desaparecer todo. Sin embargo, ninguno de los dos caminos garantiza que se obtendrá algo significativo. Se inicia un proyecto y uno cree que el mundo está esperándolo con ansiedad, que miles de lectores se volcarán a ver el nuevo blog. Se olvida el azar, el tiempo, la paciencia, el amasar el ladrillo.
No sé mucho de nada, pero como estudié letras, adoro el cine y me gusta enseñar (no, no encontrarán algún tipo de sexgting en este blog), pues empezaré a publicar en este espacio los basics sobre estas tres áreas (y tal vez algunas otras más), con la intención de favorecer el camino de quien se encuentra neófito y deseoso. Lloverán críticas, que es lo que más cae cuando se inicia un nuevo proyecto, pero serán bien recibidas (siempre que tengan la intención de mejorar el trabajo que se realiza). Ojalá también lluevan otro tipo de comentarios. ¡Comenzamos!